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Un cachorro
aprende a orinar en el lugar indicado, sólo cuando
la alfombra del salón esta estropeada. Estropear deliberadamente
la alfombra no hará que el cachorro aprenda antes.
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Un
suelo reluciente es el mejor estimulo para los esfínteres.
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Limpiar el suelo incrementa la probabilidad de que los excrementos
de su mascota sean poco consistentes.
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Limpiar el suelo y bañar a su mascota son dos sucesos, que
independientemente del orden en que ocurran, conducen invariablemente al mismo
resultado, la mascota defeca en el suelo y pisa sus excrementos.
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El
tiempo de espera en la consulta del
veterinario, es la semisuma del tiempo que usted creía que
iba a esperar multiplicado por dos y el número de mascotas que
preceden a la suya más uno.
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Si decide ir al veterinario a la hora en que suele estar
menos ocupado, descubrirá que muchas personas pensaron lo mismo,
justo, un poco antes que usted.
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Su mascota sólo necesitará un veterinario de urgencia cuando
usted no tenga dinero.
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La calidad del pienso de su
mascota es siempre proporcional a su precio.
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Los pelos o plumas que desprende su mascota tienden a multiplicarse
de forma exponencial.
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Para su mascota, absolutamente todo, es masticable.
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La probabilidad de que su mascota rompa un objeto es directamente
proporcional al valor de dicho objeto.
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Todo lo que su mascota sepa hacer, sólo podrá contarlo, ya que
nunca lo hará en presencia de extraños.
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Un perro con las patas secas y limpias jamás saluda a un invitado
bien vestido.
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Cuantas más molestias y dinero invierta en conseguir un juguete
para su mascota, menos lo usará.
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Las mascotas de la gente normal tienen pulgas, las mascotas de
gente con clase tienen alergia.
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Cuando se marche de
viaje, si al llegar a su destino, no recuerda haberle cambiado el agua a su
mascota, es que no lo hizo.
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Una pecera se romperá sólo al final del proceso de lavado, y
siempre, un
día festivo.