1. Preocupación en María Pita por la proliferación de mascotas exóticas.

    Francisco Espiñeira Laureano López, La Voz de Galicia, Viernes 31 de Marzo de 2006

       La ordenanza municipal que regula el servicio de lacería sólo afecta a perros y gatos."Las competencias son autonómicas, pero hay un claro vacío legal", dice un técnico coruñés.

       La polémica está en la calle. Las leyes que regulan la tenencia de mascotas por particulares han despertado modas singulares que han propiciado la aparición de especies hasta ahora impropias de la vida doméstica. La Voz de Galicia contó en las últimas semanas dos casos muy peculiares. El primero de ellos se refería a la posesión de un cerdo de origen vietnamita que a menudo se le ve pasear junto a su propietario por la zona del Campo de Marte. La semana pasada se descubría el caso de un hurón que se desplaza por el entorno del paseo marítimo.

    Sobre cualquiera de los dos casos -y sobre casi todos aquellos animales que no sean perros o gatos-, el Ayuntamiento carece de competencias. Así lo confirman desde el área de Medio Ambiente que dirige el concejal Florencio Cardador. «Nosotros tenemos recogidas en nuestras ordenanzas una serie de normas de obligado cumplimiento que son las que se refieren a perros y gatos, los únicos apartados en los que la Xunta delega en los Ayuntamientos. Para todo lo demás, la responsabilidad es siempre del gobierno autonómico», informa un portavoz del Ayuntamiento coruñés. Además, también se han transferido las competencias en el caso de algunas aves, como las palomas y las gaviotas, «pero sólo porque se entiende que afectan a la vida de los ciudadanos».

    Hasta el momento, no se han producido incidentes de consideración con las mascotas más exóticas. Según sus propietarios, siempre se trata de animales «muy buenos y que no ocasionan ningún problema, porque están acostumbrados a las personas», como suelen explicar a la gente cada vez que son consultados al respecto.

    Sin datos

    De hecho, la Policía Local no ha recibido ninguna denuncia sobre algún acto peligroso de ningún animal de estas características en los últimos años. «Siempre hay leyendas urbanas que especulan sobre la fuga de serpientes o la existencia de alguna especie potencialmente peligrosa, como un lobo o algún tigre, pero repito que son rumores que no se pueden demostrar y que al 092 no le constan», insisten desde el gobierno local a la hora de analizar la situación.