1. Enseñan a perros a detectar el cáncer de vejiga en la orina de un enfermo.

    Carlos Martínez. EL MUNDO, Viernes 24 de Septiembre de 2004

        Los perros, hoy más que nunca, han vuelto a demostrar que son los mejores amigos del hombre. Un equipo de investigadores acaba de comprobar por primera vez que estos animales pueden aprender a detectar el cáncer de vejiga en la orina de una persona afectada por esta enfermedad. Los canes, por lo tanto, podrían ayudar a los médicos a diagnosticar tumores.

       la posibilidad de que los perros pudieran olfatear el cáncer  se planteó por primera vez hace sólo cinco años en una breve carta publicada en The Lancet. Era un caso sorprendente: una mujer de 44 años se presentó en una clínica de Londres con un lunar mínimo en el brazo al que no había concedido ninguna importancia. Su perro, sin embargo, lo olfateaba constantemente y decidió acudir al médico. Le diagnosticaron cáncer de piel en su fase inicial de desarrollo.

        En Septiembre de 2001, la misma publicación recogió otros dos casos similares. el primero correspondía a una mujer con un lunar en la pierna cuyo perro perseguía e incluso había intentado morder, Los médicos le diagnosticaron un melanoma. El segundo caso era de un hombre de 66 años que desde hacía dos años tenía un labrador que se empeñaba en olisquear un pequeño eccema del muslo. El diagnostico fue carcinoma de células basales.

        El tercer capítulo de la historia es la nueva investigación que publica hoy el British Medical Journal, realizada con el propósito de pasar de la anécdota a la ciencia. ¿Puede un perro cuidadosamente entrenado oler el cáncer? Según el estudio, sí.

        Durante casi dos meses, seis canes de distintas razas y edades fueron entrenados para que pudieran distinguir una muestra de orina de una persona con cáncer de vejiga entre otras seis procedentes de personas sanas o con una enfermedad tumoral no urológica. Las perspectivas iniciales de éxito eran del 14%, es decir, de un acierto por cada seis intentos.

       "Cogidos como un único grupo, los perros los perros seleccionaron la muestra de orina de pacientes con cáncer de vejiga en 22 de 54 ocasiones", afirman los autores del estudio, dirigido por Carolyn M. Willis, del Departamento de Dermatología de Amershan (Reino Unido). "Esto supone una tasa de media de éxito del 41%", añaden.

        En la investigación se utilizaron muestras de orina de 23 hombres, de edades comprendidas entre 48 y 90 año, y de 13 mujeres del mismo grupo de edad, todos con un diagnóstico de cáncer de vejiga nuevo o recurrente. Los investigadores usaron 27 de ellas para el entrenamiento de los animales y las nueve restantes para los experimentos. Como referencia se utilizaron 108 muestras de orina procedentes de personas sanas (54 hombres y otras tantas mujeres) o con cualquier enfermedad excepto cualquier tipo de carcinoma urológico.

        Moléculas volátiles
        Los perros entrenados con muestras líquidas de orina lo hicieron significativamente mejor que los que olfatearon muestras secas, lo que según la investigación refuerza la hipótesis de que las moléculas orgánicas volátiles del tumor presentes en la orina podrían ser la causa de que los perros puedan oler el cáncer.

        "Nuestro estudio ofrece la primera evidencia experimental que muestra que los perros pueden detectar un cáncer mediante el olfato con más éxito que el que se podría esperar por azar", concluyen los investigadores, que piden nuevas investigaciones en un campo cuya utilidad en la práctica clínica diaria de momento se ignora.

        "El hallazgo más fascinate fue el paciente control [sin diagnosticar de cáncer de vejiga] utilizado durante la fase de entrenamiento cuya muestra era identificada de forma constante por los perros", afirma T. J. Cole, profesor de estadística médica del Instituto de Salud Infantil de Londres, en un comentario sobre el estudio, que califica como "sencillo y elegante".

        A pesar del hecho de que el paciente tuvo resultados negativos en una citoscopia y en una ultrasonografía, el especialista estaba tan impresionado con la actuación de los perros que hizo una nueva prueba al paciente y encontró un carcinoma de riñón", concluye Cole.